El record más actual lo tiene el británico Tony Wright que estuvo 266 horas sin dormir (más de 11 días), en 2007. El anterior record lo poseía Randy Gardner, estadounidense que permaneció 264 horas sin dormir, en 1964, y así figura en algunos libros de psiquiatría. No obstante, y también en 1964, el finlandés Toimi Soini lo superó con 276 horas. Tras este último intento la categoría fue eliminada del libro Guiness para no alentar a otras personas a intentarlo por las presumibles consecuencias negativas para la salud.
Ya que la categoría fue eliminada, y como simple curiosidad, veamos como consiguió Tony Wright permanecer tantas horas despierto ya que, al ser el más actual, es del que más datos se tienen:
Tony Wright estuvo vigilado en todo momento por un circuito cerrado de 6 cámaras de televisión y los internautas podían seguir su evolución en la red. Para conseguir su objetivo contó con la ayuda de su familia y un grupo de voluntarios de su ciudad (Penzance) que permanecían con él para mantenerle despierto. Otras tácticas que utilizó fueron tomar mucho té, comer alimentos crudos, masticar estimulantes artificiales, jugar al billar y relatar su experiencia y sensaciones en un diario.
Lo que intentaba demostrar con esta hazaña era que el cerebro no pierde efectividad con el cansancio. Al acumularse, él piensa que, como ocurre con algunos animales, se reduce la actividad del hemisferio izquierdo del cerebro y toma el relevo el derecho.